¿Ya prepararon la cena? ¿Y los regalos? ¿Les trajeron muchos? ¿Que os pondréis? Oh si, contarme un poquito♥
Yo iré con mi familia a comer mucho chocolate ^^ Y como en estas fechas se hacen regalos yo os traigo un pequeñito adelanto de la siguiente parte del capitulo 1º de Fallentown. Ya sé, ya sé, tardo mucho. Peeeeeeeero en estas fechas tan señalada es difícil encontrar tiempo para escribir. Ahora que estoy de vacaciones, prometo ._./ solemnemente subir el capitulo antes del año que viene (quedan días:3)Así que, espero que comáis mucho y os atragantéis con el pollo (es broma, yo os quiero mucho♥) y que os traigan muchas cositas y disfrutéis en familia :)
Y bueno, eso es todo!!
aquí os dejo el pequeño adelanto!!
A la mañana siguiente, el frío invadió la habitación donde Valerie dormitaba. Una maraña de cabello rubio tapaba su rostro y la basta manta le tapaba hasta el cuello. El sonido de la lluvia constante le despertó. No pudo contener un largo bostezo y se estiró entre las sabanas. Miró a su alrededor aun adormilada y se destapó, poniendo los pies sobre el suelo de madera. Enseguida su piel se erizó y un débil cosquilleo le acarició la espalda. Se colocó sus viejas y desgastadas zapatillas negras y prosiguió vistiéndose. Cuando terminó de abrocharse el botón de su pantalón vaquero, cogió rápidamente su sudadera gris, la cual ocultaba la camiseta de rayas que llevaba debajo. Se recogió su pelo en una baja coleta y bajó las escaleras hacia la plata baja. Apenas hacia sol, y el salón no estaba muy iluminado. Los cristales estaban empañados por la humedad y mojados por las gotas de agua que caían. Valerie se acercó a la cocina y abrió el refrigerador, con alguna esperanza de encontrar algo diminutamente comestible, pero tan solo le respondió el olor a queso podrido que se encontraba en una de las baldas de ésta. Hizo una mueca de horror y lo cerró rápidamente.
—Cariño, buenos días.
Valerie se giro levemente y observó a su madre arreglada para salir.
—¿A donde vas?—preguntó curiosa mientras se apoyaba en una de las encimeras cerca del fregadero.
—Como no hay apenas nada en la nevera, he pensado que podemos desayunar en una cafetería que hay por aquí cerca. Dicen que están las mejores tortitas del pueblo. Y después de coger fuerzas, he pensado en ir a comprar pintura azul, para pintar el exterior de la casa. ¿Vienes?
—Claro, todo sea por unas buenas tortitas.
Helena y Valerie salieron al exterior de la casa con cuidado de no resbalarse con los charcos de barro que se habían formado por la lluvia aún latente. Valerie se aisló de las gotas de agua con la capucha de sus sudadera y entró al coche rápidamente. Su madre se mojó un poco, pero enseguida se secó.
El trayecto fue corto, la cafetería estaba a dos manzanas de la casa, aunque no era de extrañar, el pueblo era bastante pequeño. Valerie mantenía la cabeza agachada, ignorando el canturreo mañanero de su madre en el auto. Siempre se ponía la misma emisora de radio, en la cual echaban clásicos musicales, y no paraba de cantar en todo el trayecto. De pequeña Valerie solía acompañarla con la melodía, pero los años habían pasado, y los recuerdos aún seguían ahí.
Helena paró en seco el coche y apagó la radio. Parecía que la lluvia había cesado un poco y unos leves rayos de sol atravesaron las nubes grises del cielo. Salieron del auto y se encontraron con el establecimiento. El exterior parecía viejo, tenía el aspecto de esos bares de carretera que te encuentras cuando estás perdido. En la parte del tejado, había un cartel que ponía "Donovan's Café", Valerie supuso que ese debería de ser el nombre de la cafetería. Madre e hija entraron dentro por la puerta de cristal, el cual tenía una pequeña pegatina de "Abierto".
El interior era austero, pero bastante pulcro. Había varias mesas redondas esparcidas por todo el interior, con manteles de cuadros rojos y blancos y encima de éstos, unos servilleteros de aluminio. Había un olor a café en el ambiente y enseguida Valerie sonrió. Ambas se sentaron en una de las mesas y esperaron a que le atendieran.
—Bienvenidas al Donovan's Café—dijo una voz femenina, bastante aguda para los oídos de Valerie, la cual alzó la mirada para observarla.—¿Que os puedo servir?
—Hola, querida—respondió Helena—Pues mira, a mi me vas a poner un café y unas tortitas con miel.—pidió mirando la carta—¿Y tu Valerie?
—Lo mismo, gracias.
La chica rubia de ondulados rizos se esforzaba por apuntarlo todo en la minúscula libreta que tenía en sus delicadas manos. Tenía unos grandes ojos verdes y un rostro delicado y dulce. También tenía unos destacables labios rosados, los cuales embozaron una pequeña sonrisa al terminar de escribir todo.
Ese fue un regalo estupendo*-* Espero que la pases bien con tu familia:3
ResponderEliminarPues yo... Comeré comida y comida ocno, comeré pizza natillas galletitas y la leche de papa noel .
Espero que la pases bien arequipito:3 Ojo , más te vale que subas la próxima parte e.e
Igualmente arequipito:)♥ Pasalo lindo!
EliminarY sí, tranquila, lo subire:3
¡Hola! (y feliz Navidad :3)
ResponderEliminarPues yo pienso comer todos los dulces que pueda *.* Y el resto del tiempo aprovecharé lo que me queda de vacaciones para leer antes de que empiecen las clases otra vez :(
Y la segunda parte de este capítulo empieza bastante bien, me pregunto que pasará a continuación :D.
Hasta pronto.
¡Hola, Scarlett! Que bueno verte de nuevo por aquí, ajajaja♥
EliminarAprovecha a tope todo lo que puedas, yo también aprovecharé para escribir jajaja :D
Un besazo! :)